La Bienal Climática llega a su ecuador con más de 4.500 participantes en las actividades del programa público
La Bienal Climática entra en el ecuador de su primera edición
consolidándose como uno de los grandes acontecimientos culturales del
verano en Asturias. Desde su inauguración el pasado mes de junio, más
de 4.500 personas han participado en las actividades del programa
público: visitas guiadas, conversaciones, talleres, performances,
inauguraciones y encuentros, una cifra que refleja el interés que está
despertando una propuesta que sitúa el arte, la cultura y el diálogo en el
centro del debate sobre la transición ecológica. A esta participación se
suma el alcance de un proyecto concebido como una bienal distribuida
por toda la ciudad.
Con trece espacios expositivos abiertos durante más de cien días,
intervenciones en el espacio público y una programación que continúa
durante todo el verano, la organización estima un alcance acumulado de
alrededor de 90.000 personas al finalizar la Bienal. Esta estimación se
basa en la duración del evento, la distribución de la programación en
distintos espacios y el carácter abierto de numerosas actividades,
factores que amplían el alcance potencial de la Bienal.

Derivas de la Cartografía Crítica: Patrimonio industrial | Gigantes de acero Bienal Climática 2026 - ©Nico Rodríguez-3.jpg
Agosto: el momento para descubrir la Bienal Climática
Durante el mes de agosto y hasta el próximo 20 de septiembre, la Bienal
Climática invita a residentes y visitantes a recorrer sus trece espacios
expositivos, distribuidos por distintos espacios de Avilés, y descubrir un
proyecto que propone nuevas miradas sobre la relación entre arte,
industria, territorio y transición ecológica. Con más de cuarenta artistas
nacionales e internacionales, la Bienal ha desplegado hasta el momento
una programación multidisciplinar formada por exposiciones, itinerarios
por el territorio, laboratorios ciudadanos, talleres, proyecciones, artes
vivas, visitas guiadas y espacios de diálogo que invitan a reflexionar sobre
cuestiones como la memoria industrial, la biodiversidad, el patrimonio vivo,
la transformación de las ciudades o los retos de la transición ecológica.
La programación ha contado, además, con la participación de destacadas
voces del ámbito científico, cultural y artístico, como el ecólogo y experto
en cambio climático Fernando Valladares, que intervino en el acto
inaugural. Entre las actividades con mayor participación destacó también
la ruta guiada por el naturalista David Alonso, que reunió a cerca de 300
personas en un recorrido para descubrir el paisaje urbano de Avilés.
Las Derivas de la Cartografía Crítica, la exposición ¡Aquí hay petróleo!,
el Laboratorio Eco-ficciones, el Laboratorio Ciudadano, el ciclo
cinematográfico Mocedá tres la cámara, la película Fiebre, además de
actividades familiares y recorridos por el patrimonio natural y cultural de
Asturias, han convertido Avilés en un espacio de experimentación cultural
donde disciplinas y comunidades dialogan para imaginar nuevas formas
de habitar el territorio.

Derivas de la Cartografía Crítica: El estuario de Avilés Bienal Climática 2026 - ©Nico Rodríguez.jpg
La conversación como punto de partida para la
transición ecológica
Uno de los momentos más destacados de las últimas semanas tuvo lugar
durante el festival Celsius 232, con la participación de Juliet Marillier,
Sofía Rhei y la escritora estadounidense Becky Chambers, una de las
voces más influyentes de la ciencia ficción contemporánea.
Durante el encuentro defendió que afrontar la crisis climática requiere
mucho más que soluciones tecnológicas o acciones individuales. La
transición ecológica, afirmó, exige transformaciones estructurales,
nuevas formas de cooperación y una utilización de la tecnología orientada
al bien común. También subrayó el papel de la cultura, la literatura y la
imaginación para construir futuros posibles, recordando que escuchar
perspectivas diferentes, aceptar el desacuerdo y fortalecer las
comunidades son condiciones imprescindibles para afrontar los grandes
retos del presente.
Unas ideas que conectan plenamente con el propósito de la Bienal
Climática: crear espacios donde personas, disciplinas e instituciones
puedan encontrarse para construir preguntas compartidas antes que
respuestas únicas.

Nube móvil de Rotor Studio Bienal Climática 2026 - ©Nico Rodríguez.jpg
Una Bienal comprometida con la mejora continua
La Bienal Climática entiende la sostenibilidad como un proceso de mejora
continua. Por ello, ha incorporado medidas para reducir el impacto
ambiental de su organización y despliegue, como la reutilización de
materiales expositivos, la optimización de recursos, la colaboración con proveedores locales y el diseño de una programación distribuida que
favorece los desplazamientos a pie entre los distintos espacios. Más que
presentar soluciones cerradas, la Bienal busca demostrar que la
transición ecológica también pasa por revisar las formas de producir
cultura.

Ruta Avilés con David Alonso Bienal Climática 2026 - ©Nico Rodríguez.jpg
Una invitación a recorrer Avilés
Hasta el próximo 20 de septiembre, la Bienal Climática invita a descubrir
Avilés desde una nueva mirada. Sus exposiciones, intervenciones y
actividades proponen recorrer la ciudad, detenerse en sus espacios
patrimoniales e industriales y participar en conversaciones que relacionan
arte, territorio, memoria, industria y futuro.
Porque la Bienal Climática parte de una convicción sencilla: las grandes
transformaciones no comienzan con respuestas, sino con
conversaciones.



